VLAD DRACUL. NUEVO JUEGO DE ESCAPE ROOM

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Vlad Dracul. Nuevo juego de Escape Room

Antecedentes del juego

Con mucha ilusión y ganas abrimos el juego de Escape Room, Vlad Dracul, basado en una sabia combinación histórica de la vida de Vlad Tepes y la famosa novela epistolar de ficción, Drácula, de Bram Stoker.

No creáis que el juego de Escape Room Vlad Dracul es de miedo (el miedo es muy relativo). Solo diremos que, un emblemático personaje, en ciertos momentos estará con vosotros para ayudaros con ésta estremecedora diversión en compañía de vuestros amigos o familiares. En el juego, os tendréis que imaginar que al despertaros por la mañana, notáis en vuestra garganta un sabor a sangre. La luz del sol es cegadora para vuestra vista y aunque sabéis que no lo deberíais hacer (hay que ir al medico), os ponéis a navegar por foros de internet para intentar descubrir su posible causa. Observáis que no sois los únicos a los que les ocurre esto y descubrís, sin saber como que… os estáis convirtiendo en vampiros…

Con el COVID-19 no se puede estimar una fecha exacta de apertura, aunque prevemos será en octubre de 2020.

Breve historia de la Orden del Dragón

La Orden del Dragón (Societas Draconistrarum) era una institución similar a las órdenes caballerescas, basada en la Orden de San Jorge (1318). Fue creada en 1408 por el emperador Segismundo (rey de Hungría) con el propósito de proteger a la familia real. La orden exigía defender la Cruz Católica y luchar contra sus enemigos (en este momento los turcos). La orden original tenía veinticuatro miembros de la nobleza. Adoptó como símbolo la imagen de un dragón circular con la cola envuelta alrededor del cuello.

Vlad II Dracul, padre de Vlad el Empalador o Vlad III, entró a formar parte de ésta orden.

Distintos nombres para Vlad Dracul

La palabra «dracul» procede del latin «draco«, que significa «El Dragón«. Vlad II estaba orgulloso del símbolo del dragón y sus escudos de armas lo incorporaron; tanto es así que adoptó “Dracul” en su nombre. Su hijo Vlad (mejor conocido como Vlad el Empalador, usó el nombre «Drăculea» en el contexto de «hijo de Dracul» o «hijo de alguien que era miembro de la Orden del Dragón», ya que se usaba como título de honor. La palabra «dracul», sin embargo, tenía el segundo significado de «diablo«,que fue aplicado a los miembros de la familia Drăculea por sus enemigos y posiblemente también por campesinos supersticiosos.

Novela de Drácula

Novela de Bram Stoker, Dracula

El conde Drácula, protagonista de la novela de Bram Stoker (1897), estaba inspirado en Vlad Tepes, que usaba el empalamiento como método para aterrorizar al enemigo. Hoy es un héroe histórico nacional para los rumanos actuales por su empecinada defensa del país ante la amenaza otomana.

Existen infinidad de versiones de películas y series de la novela de Stoker, aunque una de las últimas acerca de Drácula fue “Drácula, la leyenda jamás contada” (2014), que se acerca, a groso modo, a la historia real del personaje, aunque con muchos efectos especiales de por medio.

Vlad el sanguinario

El empalamiento no fue una invención de Vlad, sino que su historia se remontaba al menos a la antigua Asiria, y se utilizaría durante largo tiempo. Las fuentes apuntan a que, en todo caso, Vlad llegaba a extremos de macabro refinamiento, prolongando la agonía de los condenados y utilizando los cuerpos de los empalados como terrorífica advertencia. Además también tenía otros métodos de tortura, como la amputación de miembros, el estrangulamiento, la hoguera, la castración, el desollamiento y la exposición a los elementos o a fieras salvajes.

Bosque de los empalados de Vlad III

El ejemplo más conocido de su ensañamiento lo constituye el conocido como “Bosque de los Empalados”, lugar en el que se dice que Ţepeş hizo talar todos los árboles para empalar a más de 100.000 prisioneros. Aseguran que Mehmet II, al visitarlo en 1461, retrocedió horrorizado y no prosiguió su invasión, de momento.

Los historiadores que definen a Vlad III “El Empalador” como un héroe nacional, destacan que, en aquel tiempo y lugar, el ejercicio del terror total era la única manera de mantener a raya a las fuerzas bestialmente superiores que, desde uno y otro lado, se disputaban las puertas de Asia y Europa. Visto de éste modo, Vlad Ţepeş fue simplemente un hombre de su tiempo, con la moral de su tiempo e incluso dotado de un sentido de la justicia y el patriotismo poco usual para una época tan convulsa. Hizo estrictamente lo necesario para acobardar a los masivos ejércitos extranjeros y a los desestabilizadores del interior.

Curiosidades de Vlad Dracul

Existen infinidad de leyendas que cuentan de él, aunque solo vamos a enumerar dos de ellas.

La copa de oro

Para probar que los pobladores le respetaban (temían), dejó una copa de oro en el centro del pueblo. Los pobladores, de cualquier clase social, nunca se atrevieron a tocarla, aunque podían beber de ella. Quien la robara tendrían asegurado como premio un empalamiento.

El comerciante honrado

Un comerciante se presentó en su castillo para denunciar que le habían robado una bolsa de monedas de oro. Vlad dijo que volviera al día siguiente. Cuando volvió, los ladrones y todos los miembros de sus familias estaban empalados en el patio del castillo. Frente a ellos, Vlad en su trono y la bolsa robada. Entonces, el Empalador le pidió al comerciante que contara las monedas de la bolsa, para comprobar si faltaba alguna. El aterrorizado extranjero las contó cuidadosamente y musitó “Sobra una”. Vlad le respondio “Ve con Dios, tu honradez te ha salvado. Si hubieras intentado quedártela, habría ordenado que tu destino fuera el mismo que el de tus ladrones”.

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